Al contar una historia usas tu imaginación y tu creatividad al máximo. Aunque suena demandante, no hay nada más satisfactorio que crear un mundo con tu mente y compartirlo con los demás a través de palabras. Interesante, ¿verdad? Además, la programación y la narración comparten más de lo que crees. De entrada, la programación es un lenguaje y, al igual que cuando aprendes un nuevo idioma, puedes usarlo para expresar tu creatividad de muchas formas: existen diversos proyectos de narración digitales que podrás desarrollar una vez que aprendas los fundamentos de programación. Con lo anterior, no solo sabrás usar el lenguaje de las máquinas, ¡también mejorarás tus habilidades de escritura!

También puedes leer: Posdata: el correo del tintero al teclado

Revisemos las formas en las que aprender programación te ayuda a mejorar tu capacidad para contar historias. 

¡Exprésate!

Para contar una historia necesitas palabras y oraciones. Sin embargo, las personas que saben programación conocen más elementos para narrar: música, imágenes, animaciones y videojuegos. Es decir, a través de la programación puedes contar historias en diferentes formatos: a través del guión de un videojuego, con un corto animado que toma como base un cuento o una representación gráfica de lo que hay en tu imaginación, ¡las posibilidades son infinitas

Por ejemplo, al pensar en la incorporación de tus ideas en un código,  tienes que contemplar cómo actuarán tus personajes a ciertos estímulos durante la historia. Como resultado, afinas tus ideas y encuentras una plataforma ideal para practicar tus habilidades narrativas. 

Historias que fluyen como un río

Aunque mucha gente piensa que es muy fácil, ¡la escritura creativa tiene su chiste! Incluso escritores como Stephen King y Fernanda Melchor se enfrentan a bloqueos creativos. Aprender a programar te dotará de herramientas para superar cualquier obstáculo, pues al desarrollar algún proyecto tienes que elegir un tema que te interese, experimentar con borradores, evaluar tu idea inicial y hacer ajustes, corregir errores y repetir procesos las veces que sean necesarias. Así, a través de la programación te darás cuenta de que ¡un problema tiene siempre más de una solución! 

De paso, fortalecerás tu escritura creativa: ya sea que crees un videojuego, animación o app, necesitas una buena historia, construir tu espacio narrativo, desarrollar diálogos que no se sientan acartonados, etcétera. Con la programación no habrá ningún miedo a la hoja en blanco: las palabras o el código fluirán como un río.

Imagina, planea, crea

Aunque se piensa como una tarea mecánica, la programación requiere de creatividad y experimentación. Cualquier problema que surja en tu código debe resolverse con una buena dosis de imaginación: ¿no resolviste un error a la primera? ¡Es momento de pensar en otras formas de solucionarlo!

Por otra parte, aprender programación potencia tus habilidades de planeación y organización. Para crear un código tienes que pensar en diferentes funciones y la forma en que se ejecutarán dentro de tu creación. Esto es también lo que haces al escribir un cuento: imaginas a tus personajes, planeas qué les pasará en la trama y finalmente ensamblas los elementos para crear tu cuento. 

Más allá de las palabras

A veces es difícil expresarse con palabras, pero no te preocupes, ¡la programación te respalda! Con ella puedes contar una historia mediante bloques. Estos bloques son de colores y a través de su alineación controlas el comportamiento y la apariencia de tus personajes. Así, esta disciplina te brinda una tercera vía para compartir tus ideas. 

Directo al grano

La tentación de describir a detalle una escena, un espacio o un conflicto es grande, especialmente en las primeras historias, pero ¡no caigas en ella! Ser conciso es uno de los elementos que comparten los grandes narradores. La programación te ayuda a que tus historias no se pierdan en la paja. 

Tus primeros códigos para mover a un personaje de extremo a extremo de la pantalla serán de seis o siete renglones. Sin embargo, durante tu aventura con la programación aprenderás conceptos —como bucles y condicionales— que te ayudarán a condensar tu código en solo dos renglones. Esta habilidad, trasladada a tu escritura creativa, hará que tus lectores disfruten más de tus historias.

Érase una vez 

Como vimos, la programación y la escritura comparten más de lo que parece. Ambas te permiten expresarte con los demás y a través de ellas compartes creaciones que viven en tu mente. Pero, al aprender programación mejoras tus habilidades de escritura, pues desarrollar un código implica imaginar, planear y crear, sin olvidar que aprendes a ser conciso. Si quieres comenzar a compartir tus historias con el mundo, agenda una clase gratis de programación hoy en BYJU’S FutureSchool.



Traducción: Gilberto Cornejo

Etiquetado en: