Piensa en tu celebridad favorita. ¿Es cantante, actor o influencer? Quizás compartes esa afición con tus amistades o con un club de fans, coleccionas pósteres, ves todas sus películas o escuchas sus álbumes casi a diario, según sea el caso. Es normal que las personas admiren a una figura pública a ese grado, pero ¿qué tal si te dijéramos que en la época de la antigüedad, los pueblos ya hacían algo similar? ¡Así es! Los fandom han existido desde hace mucho y esta vez tomamos como ejemplo a uno de los mayores tributos hacia un personaje (y las Matemáticas): el Partenón.

La reliquia griega más famosa

Es probable que en alguna clase de Historia estudiaste la cultura griega y viste la imagen de un monumento tan icónico como el Partenón —¡aún es uno de los sitios turísticos más populares  del mundo! Su fama no es accidental, pues es considerada una de las obras arquitectónicas clásicas de la historia por varias razones. 

Dicho templo de orden dórico, cuyo nombre significa «doncella» en griego, fue construido entre 447-438 a. C. en la acrópolis de Atenas, con dedicatoria para Atenea Parthenos, diosa de la justicia y la sabiduría. Cuenta la leyenda que fue el hogar de una estatua de la diosa con una altura de 12 metros: ¡máximo respeto!

Además, este monumento es una parte esencial de la historia de la cultura griega y un símbolo de la democracia tras la victoria sobre la ocupación persa en el 480 a. C., así como de la prosperidad política, económica y cultural griega. Una maravilla arquitectónica que no se hizo por arte de magia: el Partenón carga un misterio para quienes tratan de descifrar cómo se usaron las matemáticas en esta construcción. 

Cimientos de la arquitectura griega

El arte y sus manifestaciones cargan con el peso del contexto histórico, sociocultural y económico donde se desarrolla: esto mismo se ve en el caso de la arquitectura griega, famosa por sus construcciones de columnas altas, detalles complejos y composiciones armoniosas para rendirle tributo a sus dioses.

Y aquí estamos con el Partenón, que se caracteriza por una calidad escultural de riqueza sin igual: ¿cómo es que los griegos llegaron a idear las proporciones perfectas de este monumento?

Abrimos debate: ¿con o sin proporción áurea?

Detrás de todo gran monumento, hay matemáticas detrás y el Partenón no es excepción, pues es considerado como una muestra del empleo de la proporción áurea en su diseño. Esta premisa es motivo de debate para los historiadores, algunos sostienen que la proporción áurea no tiene nada que ver. 

Si te sientes perdido/a con ese concepto, puedes leer más al respecto sobre este numerito. En resumen, la proporción áurea tiene un valor de 1.618, se representa con la letra griega fi y Pitágoras tiene el crédito por descubrirla. Dicen por ahí que es especial por su presencia en la estética de la naturaleza.

Durante siglos, la creencia común decía que el escultor y matemático griego Fidias usó la proporción áurea para diseñar el Partenón. Sin embargo, un proyecto de reconstrucción reciente desmiente esa idea, pero sostiene que cada pieza del Partenón era distinta y no tenía una sola línea recta entre ellas.

La armonía en las proporciones fue otro aspecto de la arquitectura apreciada por los griegos. El Partenón mide 30.8 m de ancho y 69.51 m de largo, por lo que su proporción es de 4:9, la misma aplica en otras partes del templo, incluyendo la altura de la fachada en relación con su peso y el ancho de las columnas.

Quizás sea cierto que construyeron dicho monumento usando líneas rectas o paralelas para propósitos estéticos, pero el nivel de precisión para demostrar que se empleó la proporción áurea en el diseño, no aparenta ser el caso de los elementos del Partenón: el piso, las columnas, la fachada, las cámaras interiores y demás.


Veredicto

Es difícil sacar conclusiones sobre la presencia de la proporción áurea o la perfección en el Partenón. Además, las numerosas fuentes de información suelen tener poca documentación que apoye la idea. A pesar del debate, nada quita que el Partenón sea una maravilla de la arquitectura, digna de ver con tus propios ojos. El diseño debió de ser igual al de una orquesta sinfónica como para ser tan perfectamente armoniosa. Ya sea que si hubo proporción áurea o no, el resultado aún merece estar en la lista de las cosas más bellas que la humanidad ha creado. ¿Y tú eres team con o sin proporción áurea? Nos encantaría que aprendieras más sobre la magia de los números en una clase prueba de BYJU’S FutureSchool y, ¿por qué no? Quizás seas el próximo genio matemático que descifre el misterio de la perfección del Partenón. ¡Diviértete calculando!

Traducción: Evelyn Meza

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