¿Conoces la frase “explotación de recursos naturales”? Se refiere a la extracción de recursos como el agua, combustibles fósiles y minerales para su consumo en actividades que ayudan al desarrollo económico y social. En cambio, el “agotamiento de recursos naturales” sucede cuando estos se consumen más rápido de lo que se reponen. Por suerte, es posible evitar su extinción mediante el uso de la tecnología moderna.
Actualmente, la programación juega un papel predominante en todo el mundo, desde el escaneo de códigos de barras hasta las reuniones virtuales: ¡también en nuestras casas! Seguramente en casa tienes algún electrodoméstico que necesita ayuda de las computadoras para funcionar correctamente, como el lavavajillas, el lavado de ropa, la secadora o el refrigerador. Por ejemplo, la lavadora cuenta con un microprocesador que regula las válvulas, los sensores y los actuadores que se encargan de lavar tu ropa. Si la computadora no regula bien estos mecanismos o uno de ellos falla, la lavadora no podría cumplir su función.

Aunque no lo creas, la programación ayuda a lavar tu ropa mientras ahorra agua, energía eléctrica y esfuerzo humano. ¡Sigue leyendo para contarte más!

¿Ciclo normal o medio? Cómo programar ropa limpia

Una vez que te dispones a el lavado de ropa, seleccionas el ciclo de lavado y pulsas el botón de inicio. Después, la lavadora descargará agua en la tina donde se colocan las prendas. La computadora permitirá que el agua fluya hasta un nivel predefinido según los ajustes gracias a un sensor. Luego, comenzará el proceso de agitación y un temporizador indicará a la lavadora cuándo parar y comienza el ciclo de centrifugado, que extrae la suciedad de las prendas y elimina el agua sucia. Al final, el microprocesador de la máquina ordena el drenado del agua.

La programación llega a controlar los movimientos de la lavadora por medio de una unidad central de procesamiento (CPU, en inglés) que transmite señales a toda la máquina para que funcione correctamente. El microprocesador decide qué tareas ejecutar según las opciones de lavado, como el ciclo y la temperatura del agua.

Los sensores que controlan la temperatura y el nivel de agua son los principales dispositivos de entrada. En general, envían señales al microprocesador o a la programación incorporada de la lavadora cuando debe funcionar de cierta manera: por ejemplo, los sensores de las máquinas modernas detectan la humedad de las prendas para centrifugarlas por más tiempo y eliminar el agua excedente si es necesario. 

La lavadora no sabe lo que le pones y no puede aconsejar cómo lavar algo delicado, como un suéter de lana: lo único que puede controlar es el volumen y la temperatura del agua, la velocidad de centrifugado, el número de oscilaciones del tambor, la frecuencia de los aclarados, etc. Por supuesto, nadie quiere hacer ciencia al lavar su ropa: sería un sinfín de opciones muy difíciles. Los desarrolladores son conscientes de esto y ofrecen algunos programas predeterminados que emplean combinaciones ligeramente distintas para lavar ropa de forma segura.

Satín o seda, lana o cashmir, ¿cuál es la diferencia?

Cada tela es única y necesita cuidados especiales. Por decir, la lana es un tejido muy resistente, pero tiene dos grandes inconvenientes para su limpieza: es muy higroscópica (absorbe mucha agua) y pierde elasticidad con el aumento de la temperatura. Aquí te damos unos tips para hacerlo bien: no dejes que la lana se caliente demasiado y no la agites tanto porque se estira y pierde su forma. Tejidos más duros, como la mezclilla, pueden agitarse más.

Cada programa en una lavadora es resultado del mejor criterio del ingeniero en cuanto a la cantidad de agitación que va a requerir una prenda específica y que puede resistir sin dañarse. Tú tomarías esas decisiones de forma intuitiva si estuvieras lavando a mano, al mismo tiempo en que quieres dejar tu ropa limpia y decides cómo cuidarla. 

Los avances en la ciencia y la programación en aparatos inteligentes han contribuido en el ahorro de recursos naturales, como en el caso del lavado, al igual que tiempo y esfuerzo humanos. Recuerda que los recursos del planeta son cada vez más escasos y estos aportes nos dejan poner nuestro granito de arena.

Ahora ya lo sabes, la programación nos ayuda de varias maneras, como al aprovechar la energía y el agua al máximo y evitar el agotamiento de recursos. Si quieres aprender más sobre programación y ver cómo te ayuda a desarrollar la próxima lavadora ecológica, sigue leyendo nuestro blog aquí y únete a una clase prueba gratis. No olvides dejarnos tu comentario, ¡y sigue el ciclo de la diversión!